Desde su creación en 2015, la Fundación Arica Down ha sido un pilar fundamental para las familias de la región que tienen hijos con síndrome de Down. Fundada por familiares comprometidos con la causa, esta organización ha implementado diversas iniciativas para apoyar a estos niños y adolescentes, siendo el actual programa de estimulación temprana y apoyo escolar una de sus más significativas acciones.
Coordinado por Consuelo Altamirano, antropóloga, y con la asistencia de Samira Elías, egresada de derecho e ingeniería comercial, el programa brinda atención gratuita a 55 beneficiarios. “Ofrecemos terapias ocupacionales, fonoaudiología, educación diferencial, kinesiología, acompañamiento psicológico y arteterapia, sin cerrar las puertas a nadie”, explicó Altamirano.
En mayo, la fundación realizó un seminario en conjunto con el Centro UC de Síndrome de Down, pionero en Chile. Profesionales de este centro viajaron desde Santiago para capacitar y acompañar a las familias, proporcionando una valiosa retroalimentación y estableciendo un espacio de aprendizaje y apoyo.
Sin embargo, el futuro de este programa depende de la obtención de nuevos fondos, ya que el financiamiento del gobierno regional recibido anteriormente no está garantizado a largo plazo. “Hemos recurrido al pleno con los consejeros regionales y el gobernador, para exponer la necesidad de que este programa continúe y explore también la inclusión laboral para adultos con síndrome de Down”, subrayó Elías.
La Fundación Arica Down sigue siendo un faro de esperanza en la región, demostrando que, con apoyo comunitario y perseverancia, es posible construir un entorno inclusivo y de oportunidades para todos.